5 min de lectura
Las primeras semanas de un cachorro en su nuevo hogar marcan cómo se va a comportar de adulto. Un poco de paciencia ahora ahorra muchos dolores de cabeza después.
Dale tiempo para que se adapte antes de exponerlo a mucha gente o mucho ruido. Un rincón tranquilo con su cama, agua y algunos juguetes lo ayuda a sentirse seguro mientras conoce su nuevo espacio.
Entre las 3 y las 14 semanas de vida es la ventana más importante para que un cachorro aprenda a relacionarse sin miedo. Presentalo de a poco a:
Siempre de forma positiva, sin forzar el contacto y con premios o caricias cuando reacciona tranquilo.
Establecé horarios fijos de comida y salidas al baño desde el primer día — los cachorros aprenden rápido con consistencia. Si hace algo que no querés que repita, corregilo en el momento con calma; los cachorros no entienden un regaño horas después.
Si notás miedo extremo, agresividad o que no mejora con el tiempo, un especialista en comportamiento canino puede ayudarte a identificar la causa antes de que se vuelva un hábito difícil de cambiar.
Un cachorro bien socializado hoy es un perro adulto tranquilo y confiado mañana. 🐕